No fue fácil, pero floreció.
Después de tanto invierno, después de tanto silencio, se descubrió a sí misma entre los restos de lo que fue.
Ya no teme al pasado, porque aprendió que incluso las heridas saben florecer si las riega la esperanza.
Hoy camina con la frente en alto… no porque no haya caído, sino porque eligió levantarse. 🌸
— Katia Santana ✒️
Deja un comentario