Cuando alguien me pregunta cuánto se tarda en publicar un libro en Amazon, la respuesta corta es: más de lo que imaginas. Y no porque el proceso técnico sea complicado. Subir un archivo a KDP toma minutos. Lo que toma tiempo es todo lo que viene antes.
Escribir el manuscrito es solo el primer tramo del camino. Después viene la revisión, y revisar no es leer una vez y corregir un par de comas. Es leer el mismo texto tantas veces que terminas memorizando frases enteras, y aun así, en la última pasada, encuentras algo más que mejorar.
Luego está el maquetado: decidir cómo se ve cada página, cuidar que la tipografía sea consistente de principio a fin, revisar que no queden palabras repetidas de una versión anterior escondidas entre los párrafos. Yo he aprendido esto trabajando directamente en mis propios libros, uno por uno, y sigo aprendiendo con cada nuevo proyecto.
Después viene la portada, la descripción, las categorías, las palabras clave: decisiones pequeñas que en conjunto determinan si un lector llega hasta tu libro o pasa de largo sin verlo. Y todavía, con todo eso resuelto, no has publicado nada.
Cuando por fin subes el archivo, todavía falta revisar la vista previa, corregir lo que se ve distinto entre la pantalla y el papel, esperar la aprobación de Amazon, y después empezar el trabajo silencioso y lento de que alguien, en algún lugar, decida abrir tu libro por primera vez.
Nadie cuenta esto en los tutoriales rápidos que prometen publicar un libro en un día. Se puede subir un archivo en un día. Publicar un libro del que te sientas orgullosa toma meses, a veces más.
Si estás en ese proceso ahora mismo y sientes que vas lenta, quiero decirte algo: no vas lenta. Vas cuidando lo que haces. Y eso, con el tiempo, se nota.
— Katia Santana Palacio
Autora de historias que no se olvidan.
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