👉 Katia Santana – Escritora & Poeta

Autora de *Ecos de Vida* y *Raíces del Alma*, su obra entrelaza memoria, sanación y amor propio. A través de la poesía, transforma el dolor en arte y las heridas en fuerza. Desde su historia de vida, inspira a otros a reconstruirse con dignidad, esperanza y luz.

Me quedo con lo que aprendí cuando nadie me aplaudía.

Me quedo con las veces que tuve que respirar hondo para no rendirme.

Me quedo con mi fe, con mi casa, con mi familia, y con esa fuerza silenciosa que se forma cuando la vida te pone a prueba y aun así decides seguir.

Este 2025 me dejó cicatrices, sí… pero también me dejó claridad.

Me enseñó a soltar lo que no me cuida, a callar lo que no merece respuesta, y a priorizar lo que me devuelve paz. Me enseñó que no todo lo que duele es castigo: a veces es un empujón hacia una versión más verdadera de uno mismo.

Hoy no escribo para hacer un resumen perfecto. Escribo para agradecer.

Agradecer por cada paso, por cada señal, por cada “aquí sigo” que me dije a mí misma en medio de días largos. Agradecer por las personas que han caminado conmigo, por los que llegaron sin hacer ruido y se quedaron, y también por los que se fueron… porque me dejaron espacio para crecer.

Me despido de este año con el corazón en calma.

No porque todo esté resuelto, sino porque ya entendí que mi alma no necesita tenerlo todo controlado para seguir avanzando. Me basta con tener propósito. Me basta con tener amor. Me basta con saber que lo que viene también me pertenece.

Que el 2026 llegue limpio, fuerte y generoso.

Que me encuentre más libre, más consciente, más fiel a mí.

Que lo que no sume, se aparte.

Y que lo que debe quedarse… se quedará.

Posted in

Deja un comentario