A veces me doy cuenta de que uno debe aprender a disfrutar cada momento, cada detalle de la vida, por muy pequeño que parezca.
La vida pasa tan rápido, que cuando miramos atrás, ya hay instantes que solo viven en la memoria.
Y mientras muchos esperan los grandes días, los grandes logros, los grandes amores… la verdadera felicidad se esconde en lo simple: en un café caliente, en una mirada sincera, en un atardecer que no pide permiso para ser hermoso.
La vida es corta, y la gente no siempre la sabe disfrutar.
Yo sí quiero aprenderlo, poco a poco, con gratitud, con calma y con alma. ☀️
Lo que debe quedarse, se quedará. ✨
Katia Santana Palacio
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