Lunes, 12 de octubre de 2026Por Katia Santana Palacio
MI VOZ
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Una mirada íntima a los vínculos que cruzan fronteras.
Opinión / Crianza y educación
Volver a la escuela desde lejos
El lunes vuelve la mochila, la tarea y el cuaderno firmado. Y una madre, desde lejos, revisa todo eso por fotografía.
Por Katia Santana Palacio · Escritora
Katia Santana Palacio
Escritora y autora de la columna Mi Voz.
El lunes tiene sonido de mochila: el cierre que se abre, el cuaderno que se busca, el uniforme que falta. En las casas donde mamá emigró, ese sonido llega por mensajes: la foto del horario, el audio de la maestra, el cuaderno firmado que alguien muestra a la cámara.
Acompañar la escuela desde lejos es estar en los detalles. Preguntar por el examen del jueves y acordarse el jueves. Saber el nombre de la maestra, del mejor amigo, del compañero que molesta. Esos datos que parecen menores son la prueba diaria de que la distancia no borró la maternidad.
Pero hay una línea fina entre acompañar y vigilar. La madre que solo pregunta por las notas enseña, sin querer, que su amor se mide en calificaciones. La que pregunta además «¿qué te hizo reír hoy?» abre una puerta por la que el niño entra con toda su vida, no solo con la libreta.
“Conocer su mundo, no solo revisar su cuaderno.”
Quien lleva al niño cada mañana hace la otra mitad del trabajo: la firma verdadera, el desvelo por la fiebre, la reunión a la que nadie más pudo ir. Entre esa persona y la madre que llama tiene que haber confianza, no competencia. Un niño no tiene que elegir a quién contarle primero la buena nota.
Los lunes traen cansancio y resistencia: el «no quiero ir», la tarea olvidada, la llamada que se vuelve sermón. Vale la pena respirar antes de regañar por pantalla. Un límite puesto con calma desde lejos educa más que tres regaños con la voz cansada.
Y cuando llega la buena noticia, la nota alta, el dibujo elegido, la lectura ya fluida, la celebración a distancia se aprende: se grita, se ríe, se guarda la foto. El niño descubre que sus logros viajan y que al otro lado hay alguien esperando para aplaudirlos.
Cada lunes se empieza de nuevo. Para una familia a distancia, eso es una promesa: estar en los detalles, aunque sea por fotografía, hasta poder estar en la puerta.
Para pensar hoy
¿Qué te hizo reír hoy? Hazle esa pregunta a alguien que quieres y cuéntame qué te respondió.
Una conversación que continúa
Mi Voz escribe sobre emigración, maternidad, familia y crianza desde la experiencia cotidiana.
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Katia Santana Palacio — Escritora 🖋️
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