Ponerle precio a tu libro: la decisión que nadie te explica

Cuando terminas de escribir un libro, corregirlo, maquetarlo y subirlo a Amazon KDP, llega una pregunta que nadie te prepara para responder: ¿cuánto vale tu libro?

Suena simple. No lo es.

La primera vez que tuve que poner un precio, me quedé mirando la pantalla más tiempo del que había pasado escribiendo algunos capítulos. Porque ese número no es solo un número. Es lo primero que un lector ve antes de conocer una sola palabra tuya.

En KDP el precio no es libre del todo. Hay un rango que determina cuánto recibes de regalías: si publicas un ebook entre 2.99 y 9.99 dólares, puedes optar al 70 % de regalías; fuera de ese rango, la opción baja al 35 %. Eso ya condiciona la decisión antes de pensar siquiera en el lector.

Aprendí que hay dos errores comunes, y caí en los dos.

El primero es poner el precio muy bajo, pensando que así vas a vender más. A veces funciona. Pero muchas veces lo que comunica un precio demasiado bajo es que el libro vale poco, y el lector lo interpreta así sin darse cuenta.

El segundo error es lo opuesto: poner un precio alto para sentir que el trabajo «se ve serio». El problema es que un libro nuevo, de una autora que todavía nadie conoce, necesita ganarse esa confianza antes de pedir ese precio.

Lo que me ayudó fue dejar de mirar el precio como un reflejo de mi esfuerzo, y empezar a mirarlo como una conversación con el lector. Busqué libros parecidos al mío, en mi categoría, y me pregunté: ¿qué esperaría pagar alguien que todavía no me conoce?

También tuve que aprender que el precio no es una decisión para toda la vida. Se puede ajustar. Yo he movido precios más de una vez, según lo que iba aprendiendo en el camino.

Si estás por publicar tu primer libro, esto es lo que te diría: no le tengas miedo al número. Investiga el rango de tu categoría, entiende cómo afecta a tus regalías, y elige con la cabeza fría, no con la urgencia de sentir que ya terminaste.

El precio abre la puerta. Lo que hace que el lector se quede, sigue siendo lo que escribiste.


— Katia Santana Palacio
Autora de historias que no se olvidan.

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