Escribir con verdad, aunque no sea lo que se espera

Hay un momento, escribiendo, en el que aparece una decisión pequeña pero decisiva: seguir la frase que suena bien, o seguir la frase que es honesta.

No siempre son la misma.

La frase que suena bien complace. Se acomoda al oído, no incomoda a nadie, no arriesga nada. La frase honesta, en cambio, exige algo: que la autora esté dispuesta a decir lo que piensa de verdad, aunque no sea la versión más elegante ni la más fácil de aplaudir.

Escribir con verdad no significa exponerlo todo. No es gritar cada herida en la página. Es algo más simple y, al mismo tiempo, más exigente: no traicionar lo que una realmente piensa solo para sonar bonito.

Cuando empecé a escribir en serio, me costó distinguir entre esas dos voces. Una escribía para gustar. La otra escribía para decir algo. Con el tiempo aprendí que solo la segunda deja huella. Los textos que se quedan en la memoria de un lector casi nunca son los más pulidos: son los más honestos.

Eso no quiere decir que la forma no importe. Importa, y mucho. La verdad sin oficio se queda en desahogo; el oficio sin verdad se queda en decoración. Lo que busco, entrada tras entrada, libro tras libro, es que las dos cosas convivan: precisión y honestidad, disciplina y coraje.

Escribir así tiene un costo. A veces significa borrar un párrafo que suena bien pero no dice nada. A veces significa dejar una frase incómoda porque es la que de verdad corresponde, aunque una más suave fuera más cómoda de leer. Elegir la verdad sobre el aplauso es, sencillamente, el oficio.

Y ese oficio se aprende escribiendo, no esperando a sentirse lista. Cada página que se atreve a decir lo que piensa, en lugar de lo que se espera, entrena ese músculo. Con el tiempo, la voz propia deja de ser un hallazgo casual y se convierte en una decisión que se toma, frase a frase.

Eso es lo que intento cada vez que me siento a escribir: no buscar que el texto guste, sino que diga algo verdadero. Lo demás —que guste o no— ya no depende de mí.

— Katia Santana Palacio
Autora de historias que no se olvidan.

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