En medio de la lucha diaria, del cansancio y de la nostalgia, siempre hay algo que me mantiene en pie: mis sueños. Son ellos los que me recuerdan que todo sacrificio tiene un sentido.
Sueño con volver a abrazar a mis hijos sin miedo a la distancia, con sentarnos en una misma mesa y compartir risas sencillas, esas que la vida nos ha robado durante años. Sueño con un futuro donde no tengan que cargar con el peso de la separación, y con demostrarles que toda batalla que libré fue pensando en ellos.
Pero también sueño conmigo misma. Con crecer, con escribir mi historia, con que mis palabras puedan tocar otras vidas y recordarles que nunca es tarde para empezar de nuevo.
Esos sueños son mi motor. Cuando el cansancio me vence, me sostienen. Cuando la tristeza me hunde, me levantan.
Porque al final, los sueños son la brújula que mantiene el corazón vivo. Y mientras tenga sueños, tendré razones para no rendirme.
Katia Santana Palacio — Escritora

Deja un comentario