Hay puertas que no se abren con llaves,
sino con el alma.
Este es mi pórtico: un espacio donde la vida y la palabra
se encuentran para recordarnos
que incluso después del dolor… también florece la luz.
He caminado entre selvas, miedos y silencios,
pero cada herida me enseñó a escribir con el corazón despierto.
Aquí no hablo desde la perfección,
sino desde la verdad de quien aprendió
que la esperanza también se escribe.
Que este rincón te inspire a creer de nuevo,
a confiar en tus pasos,
a no rendirte aunque el viento sople en contra.
Porque siempre hay un amanecer esperando
a quien decide seguir andando.
Pasa, caminante de historia,
y deja que mis palabras te acompañen.
Tal vez no curemos el mundo,
pero sí podemos hacerlo un poco más bello,
una letra a la vez.
Lo que debe quedarse, se quedará.
✨ Katia Santana Palacio
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