Hoy cierro los ojos y pienso en ti,
pero no con tristeza,
sino con fe.
Porque mientras sigas respirando,
aunque sea a través de máquinas y silencios,
la vida sigue tocando tu puerta.
Y aquí estamos, pidiendo que te aferres,
que recuerdes todas las risas,
todas las veces que dijiste: “la vida es dura, pero yo más”.
No estás solo.
Desde lejos te rodea la energía de quienes te quieren,
la fuerza de quienes aún creemos en milagros.
Yo creo en ti.
Y si el cuerpo se cansa,
que el alma encuentre descanso.
Pero si el corazón aún quiere,
que despierte con el amanecer.
Porque todavía hay luz en el mundo,
todavía hay voces que te nombran en silencio,
y todavía hay una amiga
que guarda un corazón de chocolate
esperando reír contigo otra vez. 🍫💛


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